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Drazen Petrovic, a pesar de su inesperado y prematuro fallecimiento aquel triste 7 de junio de 1993, es considerado uno de los mejores jugadores europeos de todos los tiempos y en su honor quiero rendirle este tributo con numerosas curiosidades y anécdotas… 

1.- Nacimiento. Drazen nació el 22 de octubre de 1964 a las 18:50 horas. Pesó 4.750 gramos y midió 53 centímetros.

2.- Estuvo a punto de no llamarse Drazen. La familia Petrovic no tuvo más descendencia después de Drazen, quien estuvo a punto de llamarse Robert, en memoria del presidente asesinado de los Estados Unidos, Kennedy, muy popular en la antigua Yugoslavia. Imperó sin embargo el criterio de la abuela. Drazen es un típico nombre yugoslavo y significa “bonito”, “cariñoso”, porque así veían todos al bebé.

3.- ¿Silla de ruedas? El pequeño Drazen era de constitución frágil en la niñez. A los cinco meses tuvieron que hacerle una cama de escayola y colocarle cinturones para evitar una posible dislocación de caderas. Su estado físico era preocupante, hasta el punto que a los doce años un ortopeda le aseguró que le mejor para él era abandonar totalmente el deporte: “¡No es correcto lo que hacen ustedes! ¡No piensan en la salud del muchacho! Si este chaval continua jugando al baloncesto lo más seguro es que acabe en una silla de ruedas al cumplir los quince años”, gritaba enérgicamente el ortopeda a los entrenadores de Drazen. ¡¡¡Acertó de pleno el buen doctor!!!

4.- Desde pequeño el basket fue su pasión. Con tan solo ocho años y cuando su hermano mayor, Aleksandar, jugaba en Sibenka, Drazen le acompañaba a todos los entrenamientos y se entretenía jugando con un balón, tirando a canasta. Tras los entrenamientos del Sibenka, se quedaba con el equipo femenino para realizar todos los ejercicios y jugar con ellas, Drazen y nueve chicas mayores. Poco a poco fue llamando la atención de los entrenadores que vieron en él a una joven promesa.

5.- Augurio. Su hermano siempre aseguró que la estrella del baloncesto yugoslavo sería Drazen y no él.

6.- Precocidad. Con tan solo 15 años firmó su primer contrato como jugador profesional, fue con su querido Sibenik.

7.- Solo ganó, a nivel de clubes, un título de la regularidad. Poseedor de infinidad de títulos se da la curiosidad que en su palmarés solo consta un título de liga conseguido con la Cibona. Fue en la temporada 1984/85 tras vencer en la final al Estrella Roja por 119-106, más exactamente el 23 de abril de 1985.

8.- Mejor jugador. En 1986 fue designado mejor de jugador de Europa por una unanimidad aplastante.

9.- Fichaje por el Real Madrid. El 27 de octubre de 1986 firmó el contrato que le uniría al Real Madrid para las próximas cuatro temporadas a partir de 1988/89. Fue una operación relámpago, sorprendente para muchos por los enfrentamientos que había tenido Drazen con determinados jugadores del Real Madrid. El acuerdo resultó tremendamente fácil y lleno de buenos propósitos por ambas partes. Así el Madrid le arrebataba al Barcelona un fichaje que los azulgranas tenían casi cerrado pero su indecisión hizo que Petrovic acabará vistiendo de blanco. “Si Aíto no me quiere, habla con el Madrid” le expresó a su agente.

10.- Cartucho de dinamita. Petrovic, su hermano y el resto de la pandilla empezaron a jugar al baloncesto en la calle llamada Preradovic. Allí en medio de la calle, bajo las luces de un reflector montando especialmente para jugar al basket, los chicos jugaban al baloncesto hasta altas horas de la noche. Nada pudo destruir el fanatismo de Drazen y compañía por el baloncesto, ni siquiera aquel vecino cruel que le rompió la canasta para que no jugaran más. Al día siguiente, Petrovic y sus amigos trajeron otra canasta y la montaron urgentemente. Se desquitaron tirando un cartucho de dinamita al balcón del susodicho vecino. El “terrorista” que lanzó el cartucho nunca fue descubierto, a pesar de que la policía de Sibenik le buscó durante cinco años.

11.- Primeros puntos. El 29 de diciembre de 1979 anotó sus primeros puntos como jugador profesional. Fue el encuentro que enfrentaba a su Sibenka ante el OKK.


12.- ¿Fallar adrede? ¡No! Con tan solo 18 años y militando en el Sibenka, su equipo jugó la final de la liga ante el Bosna de Sarajevo. A pocos segundos para la conclusión del partido y tras una tangana entre ambos equipos, Sibenka dispuso de tiros libres en una decisión arbitral más que discutible. El entrenador solicitó tiempo muerto para tranquilizar a Drazen y ordenarle que solo anotase un tiro libre y así ir a la prórroga para ganar de forma cómoda y holgada al Bosna que llegó exhausto al final del partido, y evitar así reclamaciones del equipo rival ante un final de partido tan polémico. Petrovic asintió pero no hizo caso a su entrenador: “No puedo fallar y menos a propósito, no va en mi naturaleza”. El Bosna reclamó y el partido se repitió (sin que Sibenka se presentará a ese partido por no estar de acuerdo con la repetición del encuentro), lo que llevó al equipo de Petrovic a perder el título de liga. Drazen nunca mostró arrepentimiento por ello.

13.- Madrugar para ser mejor cada día. Drazen nació con talento indudablemente, pero nadie trabajó más que él para moldearlo. Siendo un chaval madrugaba cada día para realizar una sesión de 500 tiros antes de ir al colegio. En 1982 tras perder la Cibona la Copa Korac ante Limoges, decidió entrenarse entre seis y ocho horas diarias para no volver a sentir la frustración de aquella derrota.

14.- “Flagelarse”. En la temporada 1988/89 dio muestras inequívocas de su gran profesionalidad vistiendo la camiseta del Real Madrid. Nunca se iba a casa sin encestar 100 triples, no necesitando muchos lanzamientos de más para conseguirlo (entre 115 y 120). Un día falló dos tiros libres claves ante el Fórum Valladolid, lo que le costó la derrota al Madrid. De regreso y pasada la medianoche, pidió las llaves del pabellón y estuvo tirando hasta la tres de la madrugada.

15.- 112 puntos. El 5 de octubre de 1985 no es una fecha cualquiera para el baloncesto de la extinta Yugoslavia y el deporte de la canasta en general. Aquel día Drazen Petrovic logró la proeza de superar la centena de puntos, emulando la hazaña que Wilt Chamberlain había conseguido 23 años antes (1962) ante los Knicks al firmar 100 puntos, con sus 112 puntos ante el Olimpia Ljubljana en la Primera División de la entonces Yugoslavia. (ver artículo)

16.- Competitividad llevaba hasta un extremo casi enfermizo. Durante la semifinal de la Recopa de 1989 que enfrentaba al Real Madrid y la Cibona, los blancos visitaban la cancha de su hermano Aleksandar y los blancos ganaban por un punto cuando se produjo el siguiente hecho: El mayor de los Petrovic se le acercó a Drazen y le instó a que fallase uno de los dos tiros libres de los que disponía y así los jugadores de Cibona cobraría una prima aun sabiendo que quedarían eliminados en Madrid. Drazen hizo oídos sordos y anotó los dos tiros, lógicamente la plantilla de Cibona se quedó sin prima puesto que podían perder de dos puntos como máximo para cobrarla.

17.- Cuidado extremo de su salud. Drazen odiaba a las personas fumadoras y nunca soportó estar cerca de ellas. Incluso estuvo varios días sin hablarle a su representante cuando este aceptó un contrato publicitario con la marca ‘Winston’, hasta que se enteró de cuanto iban a pagarle. Tampoco toleraba el alcohol, alegando que era dañino para el físico de un deportista.

18.- Chaleco antibalas. Durante el servicio militar obligatorio en Yugoslavia, Drazen salía cada noche a practicar su lanzamiento exterior con el chaleco antibalas puesto.

19.- Dorsal número tres. Tras su traspaso a los Nets, dejó a un lado el dorsal número 44 que había llevado en los Blazers para decantarse por el número 3. La razón bien sencilla, quería ser el mejor triplista de la historia de la NBA.

20.- Insultos como motivación. Querido por la afición a la que defendía y odiado por los hinchas rivales, Drazen durante los partidos repetía en voz baja los insultos y canticos que le ‘dedicaban’ en su honor para así motivarse aún más… Le ‘encantaba’ el “hijo de p…”

21.- ¡Ocho triples consecutivos… y triunfo! El escenario se produjo en la extinta Copa de Europa (hoy Euroliga) y enfrentaba a Cibona y Limoges. En el minuto 13 los croatas perdían por 19. Entonces apareció Drazen como el que no quiere la cosa para anotar ocho triples de forma consecutiva y culminar él solito un parcial de 24-2 para dar la vuelta al partido.

22.- Familia de talentos. Aparte de Aleksandar, Drazen también tuvo un familiar que fue un auténtico crack sobre el parquet. Hablamos de Dejan Bodiroga, ex de Madrid y Barça entre otros, y uno de los mejores jugadores de Europa durante la década de los 90 y principios del 2000. Era su primo segundo.

23.- 62 puntos en la Final de la Recopa. En 1989 Drazen anotó la friolera de 62 puntos (12/14 T2, 8/16 T3 y 14/15 T1) ante el Snaidero de Caserta llevando al Madrid a la victoria por 117-113, en la que muchos catalogamos como la mejor final de la historia a nivel de clubes.

24.- Errata en el Draft. Inicialmente, su nombre apareció escrito en la tercera ronda del Draft de 1986 de manera errónea. Podia leerse "Dragan Petrovic".

25.- “Mejor pagado de la NBA”. Su etapa en Portland fue un calvario, apenas contaba para el entonces entrenador de  los Blazers, Rick Adelman. Soy el jugador mejor pagado de la NBA. Estoy ganando millones de dólares por jugar cinco minutos por partido", decía Petrovic.

26.- Mejor tirador de la historia. Si nos atenemos a las palabras de Reggie Miller no habría debate alguno: “Es el mejor tirador de la historia sin lugar a dudas”.

27.- Mejor europeo de la historia. Así lo afirmó Lebron James cuando le preguntaron por ello en una ocasión. (ver artículo)

28.- Mejor partido en la NBA. El 24 de enero de 1993 consiguió su máxima anotación en la NBA con 44 puntos. (ver artículo)

29.- Escupitajo a Neyro y multa ficticia. En una semifinal del Torneo de Puerto Real, Petrovic se calentó porque Neyro le había pitado una técnica y su reacción fue escupirle. El árbitro le expulsó y el torneo quiso sancionarle dejándole fuera de la final. Pero el alcalde de Puerto Real, Pepe Barroso, dijo que si Petrovic no jugaba suspendía el torneo. Todo se arregló con una multa de 200.000 pesetas que Petrovic nunca pagó.

30. Injusticia. No fue invitado al All-Star de 1993, pese a estar en el Top10 de anotación. Esa decisión creó mucha indignación, llegando a acusar a la NBA de racismo, de no llevarle por no ser americano.



31. Héroe en su país. Tras su muerte, su tumba se ha convertido en un auténtico santuario visitado por miles de personas al año. Además, la Cibona cambió el nombre de su pabellón por 'Drazen Petrovic Basketball Hall' y en la ciudad de Zagreb existe una calle con su nombre y un museo dedicado a su figura.

32.- Michael Jordan y él. En el momento de su fatídica muerte, los Nets estaban preparando una oferta de renovación que hubiera convertido a Drazen en el segundo mejor escolta pagado de la liga, solo superado por Michael Jordan.

33. Dedicatorias. Cantantes de todo el mundo le han dedicado frases en sus canciones, aquí en España lo han hecho, entre otros: Nach, Tote King y Los Chikos del Maiz.

34.- Hall of Fame. En 2002, el jugador croata fue incluido en el Hall of Fame de la   NBA, apenas cinco años después de su trágica muerte. En 2007 entró a formar parte del Hall of Fame de la FIBA.

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