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El siete de abril de mil novecientos ochenta y nueve fue una fecha crucial para el mundo del baloncesto, ya que la FIBA decidió abolir la ley por la cual los jugadores profesionales no podían ser miembros de cualquier selección nacional estadounidense.

A partir de ese momento, USA Basketball empieza a programar la que sería su venganza por la afrenta de Seúl 88, en la que los americanos solo fueron capaces de colgarse la medalla de bronce. Pero para ellos lo peor no fue esa medalla de bronce, sino sufrir un duro revés en su línea de flotación, o lo que es lo mismo, rozar el ridículo más espantoso, pues hasta entonces les había bastado con enviar a chavales de las universidades para demostrar que sin los NBA, su supremacía era insultante.

Nadie mejor que Stern  para explotar
el merchandising del Dream Team
Por fin en septiembre de 1991 empezó a fraguarse definitivamente la ‘vendetta’ de EEUU. Fue entonces cuando el Rey Midas de la NBA, David Stern, comenzó a mover los hilos necesarios para reunir a los ‘12 magníficos’. El problema era bastante peliagudo, no solo por los altos egos de todos los aspirantes, sino porque casi todos ellos tenían muchos compromisos publicitarios durante la temporada estival y esos mismos compromisos que les llenaban los bolsillos, les impedirían acudir a Barcelona 92.

Otra circunstancia atenuante era la acumulación de partidos de algunos de ellos, ya que el jugador o jugadores que disputasen las Finales de la NBA, estarían jugando de manera ininterrumpida durante diez meses, puesto que los entrenos del equipo americano empezarían a finales de junio, para llegar a tope a la tan ansiada Final Olímpica del nueve de Agosto.

Así que la temporada de la NBA 1991-92 podría decirse que pasó no a un segundo lugar, más bien a un tercero o un cuarto por varios acontecimientos o motivos, que hicieron que la temporada en sí no tuviera la relevancia de años anteriores.

Bird y Magic rescataron la NBA de las catacumbas
Primero, el siete de noviembre Magic Johnson anunció su retirada del baloncesto profesional por ser portador del virus VIH. Magic antes de hacerlo publico en rueda prensa, llamó a varios amigos para contárselo personalmente. Entre ellos estaban Isiah Thomas, Larry Bird y Michael Jordan. Cada uno de ellos tuvo una reacción diferente, Bird en silencio, Thomas llorando y Jordan perdiendo el control del automóvil que conducía.

Segundo, la retirada de otro mito de la NBA, el gran Bird. Larry se vio obligado también a abandonar la práctica profesional del basket por sus problemas crónicos de espalda.

La NBA sufría un grave revés en cuestión de semanas al perder a los dos hombres que habían dado otra dimensión a la NBA. La habían rescatado de las catacumbas en las que se hallaba sumida la liga hasta la llegada de ambos, con aquellos excepcionales duelos Lakers vs Celtics.

Muchos quebraderos de cabeza
para confeccionar la lista definitiva
Y la tercera y más importante, la consabida formación del Dream Team. Sería la primera vez que EEUU reuniría a jugadores de la NBA para conformar su selección. Este gran acontecimiento hizo que la prensa americana dejara a un lado la temporada, para centrarse en la composición de la plantilla del denominado Dream Team.

La presencia de jugadores NBA en la selección se aprobó, pese a la contrariedad del organismo federativo estadounidense responsable de la representación internacional (más tarde pasó a llamarse USA Basketball). Una vez salvado el primer escollo, el proceso para conformar el Dream Team no iba a ser nada fácil, ya que esa oposición solo fue una pequeña piedra en el camino. Había que determinar cuantas plazas se reservarían a jugadores universitarios (inicialmente se hablaba de cinco), nombrar al seleccionador, elegir a los jugadores profesionales...

En un principio se llegó al consenso de que serían dos los jugadores universitarios que tendrían la gran fortuna de formar parte de aquel inigualable plantel y que el entrenador debería tener experiencia profesional para ‘sofocar’ los egos de tantas estrellas.

Nadie mejor que Daly para controlar
un vestuario lleno de egos
Tres entrenadores entraron en la carrera final por ocupar el banquillo del mejor equipo de la historia. Don Nelson que poseía contactos en Europa, Larry Brown que tenía experiencia internacional y Chuck Daly, el entrenador de los Bad Boys de Detroit. Finalmente Chuck Daly fue el agraciado por ser un experto ‘capeando’ egos. Daly defendía su elección con las siguientes palabras: "He ganado dos campeonatos y he mantenido unido un grupo con muchos egos. Nadie mejor que yo para sacar rendimiento de un jugador profesional". El resto del staff técnico los conformaron Mike Krzyzewski (entrenador de Duke),  P.J Carlesimo (de Seton Hall) y Lenny Wilkens de Cleveland.

Años atrás hubiese sido impensable imaginar en el mismo equipo a Jordan, Magic y Bird

Una vez sentadas las bases, era el momento de comprobar la predisposición de los jugadores profesionales. En esa primera toma de contacto, el comité pudo constatar que los jugadores eran muy reacios a pasar cualquier tipo de prueba o preselección, ya que consideraban aquello una humillación. Esa cuestión era la menos importante, lo verdaderamente preocupante era la negativa total y absoluta inicial de Larry Bird y Michael Jordan. Bird era muy reticente y se negaba en rotundo a participar: “Los Juegos Olímpicos son para gente joven. Me sentaría muy mal quitarle esa posibilidad a un muchacho. No es el momento oportuno para que yo sea miembro de un equipo olímpico. Quizá me arrepienta de ello algún día, pero es lo que siento ahora”. Y Jordan se expresaba de manera similar: “Ya he participado en unos Juegos, he pasado por eso y es algo propio de los jóvenes, no de alguien de mi edad”.

El eterno debate en cuanto a quien
de los dos MJ es el mejor de la historia
Para colmo de males la situación de Magic era todo una incógnita, puesto que su enfermedad ponía en serías dudas la participación en su máximo sueño, que no era otro que alcanzar el Oro Olímpico"Lo he conseguido todo. Sólo me falta una medalla olímpica. Quiero jugar".

Con esas perspectivas en el horizonte, el comité siguió dos líneas de trabajo durante meses. Por un lado intentaba convencer a toda costa a Jordan y Bird (sus presencias se antojaban vitales), y por otro preparaban alternativas a ambos por si finalmente ocurría la ‘tragedia’ de sus renuncias. Todos estos quebraderos de cabeza suponían un entramado realmente difícil y espinoso, ya que cada pieza dependía de las demás. Por ejemplo, para que Charles Barkley fuera seleccionado tenían que acudir también Jordan, Bird y Magic, puesto que serían los únicos capaces de controlar el ego y comportamiento de Charles.

En un principio la no presencia de Jordan no preocupaba en exceso a una parte del comité, ya que consideraban que Clyde Drexler era un jugador más completo y podría ofrecer prestaciones similares (en la finales del 92 Jordan puso la cosas en sitio). Sin embargo otra gran parte del comité no opinaba igual, afirmaban que la combinación defensa-ataque de Jordan no tenía igual en la liga y bajo ningún concepto podían prescindir de la gran estrella de la NBA... ¡sin Michael no sería tan Dream Team!

El comité también tenía clarísimo que el Dream Team no solo debía ganar, sino que debía aplastar a sus rivales con suma facilidad, a la vez que debía incluir estrellas que reflejaran el presente y el futuro de la liga.

Para Chuck Daly la presencia de estos siete jugadores en Barcelona era básica
  
Todos estos ‘problemas’ y algunos más le llevaron al comité un año de discusiones que terminaron sin ninguna decisión en firme. Así que hubo que echar mano de Chuck Daly. El seleccionador presentó dos listas, una con 26 jugadores candidatos y otra con 7 que consideraba básicos. Los siete eran Jordan, Magic, Robinson, Ewing, Pippen, Malone y Chris Mullin. Destacaba la inclusión de Pippen, al cual consideraba básico, y la presencia de Mullin como posible sustituto de Bird. Aunque lo que levantó ríos de pólvora fue que entre los siete elegidos no incluyera al ‘timón’ de sus Detroit Pistons, Isiah Thomas.

Magic fue el principal artífice para que nuestros ojos pudieran deleitarse viendo al mejor equipo de todos los tiempos. Earvin, se encargó personalmente de que ninguno de los preseleccionados se negara a acudir, ejerciendo una presión extrema en algunos casos, como por ejemplo con Jordan y Larry Bird ("Llamé a su culo blanco y le dije, vamos a jugar, necesitamos esta emoción una vez más", tal como desveló el propio Magic años después).

El resto del plantel y que no eran básicos para Daly

También es cierto que otros estaban locos por acudir y no hacía falta ninguna clase de motivación o presión para verles enfundándose la camiseta de EEUU. Barkley, quién ya se perdió los Juegos de 1984 al ser rechazado a última hora por Bobby Knight, era claro ejemplo de ello: “Sí, soy partidario de jugar”.  Los Malone, Robinson, Ewing... también habían manifestado abiertamente su predisposición para estar en Barcelona.

Sport Illustrated dejaba bien claras
sus preferencias en cuanto al quinteto
La revista Sport Illustrated ya tenía muy claro cual debía ser el quinteto titular del equipo (Magic, Jordan, Barkley, Malone y Ewing), y así lo hizo saber al mundo entero a través de su portada. Y aunque nadie dudaba que esos cinco estarían entre los elegidos, quedaban por elegir a los siete restantes. La elección de esos siete no representaba una tarea fácil, más bien un trabajo arduo y escabroso.

La NBC preparó un programa especial en el que se darían a conocer los nombres en exclusiva de los diez integrantes del Dream Team (los dos últimos serían desvelados más adelante). La cadena pidió la máxima discreción a los elegidos para que el programa generara una expectación máxima, pero la competencia de adelantó y de la mano del periodista Jan Hubbard la revista Newsweek publicó la lista.

El veintiuno de septiembre de mil novecientos noventa y uno, el comité olímpico americano dio a conocer la lista de los diez primeros elegidos del ‘Dream Team’:

La llegada del Almirante a los Spurs
rescató a la franquicia del ostracismo
5.- David Robinson. 2,16, pívot. Elegido en el número 1 del Draft de 89 por los San Antonio Spurs. Toda su carrera la desarrolló en los San Antonio Spurs (14 temporadas). Rookie del año en 1990. Dos veces campeón de la NBA (1999 y 2003). MVP de la liga en 1995. Mejor Defensor del año en 1992... En la NBA portaba el número 50 en homenaje a su ídolo Ralph Sampson. A pesar de apodarse El ‘Almirante’, su graduación real en la Marina fue la de Teniente. Representó a su país en el Mundial de España 1986, Juegos Panamericanos de Indianápolis 1987, y Juegos Olímpicos de Seúl 1988, Barcelona 1992 y Atlanta 1996. Fue uno de los tres mejores pívots de los años 90. Sus estadísticas en Barcelona 9 puntos, 4,1 rebotes y 0,9 asistencias.

Una fuerza de la naturaleza 
6.- Patrick Ewing. 2,13, pívot. Elegido en el número 1 del Draft del 85 por los Knicks de New York. Su carrera la desarrolló entre Knicks, Sonics y Orlando Magic. Rookie del año en 1986. De origen jamaicano, pero a los doce años se trasladó con su familia a EEUU. El icono sin lugar a dudas de los Knicks durante sus 15 temporadas en la franquicia neoyorquina. A su gran carrera le faltó la guinda al pastel, el tan ansiado anillo de la NBA, a pesar de ser finalista en dos ocasiones (1994 y 1999). Representó a EEUU en dos ocasiones, Los Ángeles 1984 y Barcelona 1992. Sus estadísticas en Barcelona 9,5 puntos, 5,3 rebotes y 0.4 asistencias

Representó como nadie el orgullo
verde de los Celtics
7.- Larry Bird. 2,06, alero. Elegido en el número 6 del Draft del 78 por los Boston Celtics. Tres veces campeón de la NBA (1981, 1984 y 1986) y sus títulos individuales son innumerables. No hay palabras para definir lo que significó Bird para la NBA y el equipo de toda su carrera profesional, los Celtics. Él y Magic fueron los que catapultaron la imagen de la NBA hasta convertirla en lo que es hoy en día. Sin duda fue uno de los jugadores más completos sobre una cancha de baloncesto y con una inteligencia sobrenatural para practicar este deporte. Era conocido como “The Hick From French Lick” (El Cateto de French Lick –pueblo donde creció-) y como “La gran esperanza blanca”. Es la persona que inspiró el logotipo de Twitter, ya que el pájaro celeste se llama Larry. Una vez le preguntaron a Michael Jordan a que jugador le daría el balón para jugarse el último tiro decisivo de un partido... ¡¡¡Larry Bird!!! Contestó. Sus estadísticas en Barcelona 8,4 puntos, 3,8 rebotes y 1,8 asistencias.

El Mariscal de campo de los Bulls
8.- Scottie Pippen. 2,03, alero. Elegido en el número 5 del Draft del 87 por los Sonics. Seis anillos de campeón de la NBA (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998). Jugó en los Bulls, Rockets y Portland. Representó a EEUU en dos ocasiones, Barcelona 1992 y Atlanta 1996. El mariscal de campo de los Bulls. Siempre a la sombra del más grande que ha existido sobre una cancha de basket, “Pip” (así era conocido entre sus compañeros) supo hacerse un hueco entre los más grandes de la historia como jugador total y polivalente, jugando en todas las posiciones exteriores e incluso ala-pívot. Puntos, rebotes, asistencias, intangibles... todo lo que quieras y más para el bien del equipo. Siempre tuvo fama de tacaño y es un gran jugador de póker. Sus estadísticas en Barcelona 9 puntos, 2,1 rebotes y 5,9 asistencias

La perfección reunida en un solo jugador
9.- Michael Jordan. 1,98, escolta. Elegido en el número 3 del Draft del 84 por los Bulls. Jugó en los Bulls y los Wizards. Hacer mención a sus logros individuales y títulos sería no acabar jamás... Simplemente: “El mejor que ha existido y existirá sobre una cancha de basket” y “si en el diccionario existiera la palabra ‘jugador de basket’ al lado vendría su foto”. Sus estadísticas en Barcelona 14,9 puntos, 2,4 rebotes y 4,8 asistencias.

El Cartero fue el prototipo del
ala-pívot por excelencia
11.- Karl Malone. 2,06, ala-pívot. Elegido en el número 13 del Draft del 85 por Utah. Jugó en los Utah Jazz y los L.A. Lakers. Representó a EEUU en dos ocasiones, Barcelona 1992 y Atlanta 1996. Es el segundo máximo anotador de la historia de la NBA tras Kareem Abdul Jabbar (muchos de esos puntos anotados se los debe en gran parte al gran John Stockton). “El Cartero” se distinguía por su impresionante físico y una potencia demoledora dentro de la pista, para muchos el mejor cuatro de la historia. En la puerta del Delta Center de Utah hay una estatua de bronce de él y de Stockton, su compañero de “baile”. Sus estadísticas en Barcelona 13 puntos, 5,3 rebotes y 1,1 asistencias.

Hizo buena la frase "el basket es un
deporte que se juega con la cabeza"
12.- John Stockton. 1,84, base. Elegido en el número 16 del Draft del 84 por Utah. Jugó en los Utah Jazz durante toda su carrera. Representó a EEUU en dos ocasiones, Barcelona 1992 y Atlanta 1996. “El más listo de la clase”, este pequeño gran base de la Universidad de Gonzaga estaba predestinado a pasar de puntillas por la NBA, pero a base de esfuerzo se convirtió de largo en mayor asistente y máximo ladrón de todos los tiempos de la NBA. Era el mejor aliado de Karl Malone, formaban la pareja “Bonnie and Clyde”. Como curiosidades, en las 20 temporadas que estuvo en activo solo se perdió 22 encuentros (lo que a simple vista choca con su físico, nada propicio para una competición tan dura como es la NBA). Hombre sencillo donde los haya, es padre de seis hijos y su lectura favorita es la Biblia. Frente a la cancha de Utah hay una calle que se lleva su nombre. Sus estadísticas en Barcelona 2,8 puntos, 0,3 rebotes y 2 asistencias.

Muñeca exquisita... raza-blanca-tirador
13.- Chris Mullin. 2,00, alero. Elegido en el número 7 del Draft del 85 por Golden State. Representó a EEUU en dos ocasiones, Los Ángeles 1984 y Barcelona 1992. Raza blanca tirador, una inteligencia superior adornaron las aptitudes de Chris para jugar al deporte de la pelota naranja. Empezó jugando de escolta para reconvertirse a alero, y a pesar de ser zurdo podía lanzar con ambas manos. En los inicios de su carrera tuvo serios problemas con el alcohol que le hicieron acudir a un centro de rehabilitación. Junto a sus compañeros de Golden State Richmond y Hardaway formó el trío ‘Run TMC’, nombre en honor a la banda de Rap Run DMC). Hizo un escarceo en el mundo del cine en la película “Forget Paris” junto con Billy Crystal. Sus estadísticas en Barcelona 12,9 puntos, 1,6 rebotes y 3,6 asistencias.

Barkley fue un autentico todoterrreno
14.- Charles Barkley. 1,98. ala-pívot. Elegido en el número 5 del Draft del 85 por los Sixers. Jugó en los Sixers, Suns y Rockets. Representó a EEUU en dos ocasiones, Barcelona 1992 y Atlanta 1996. “Sir Charles” o “El Gordo” eran algunos de los apodos por los cuales se le conocía a Barkley. Un Barkley que desde sus “escasos” 1,98  redefinió la figura del ala-pívot convencional que hasta entonces se moldeaba en la NBA. Su potencia física era brutal, capaz de hacer un ‘coast to coast’ y acabarlo en mate, como de jugar al poste o tirar desde la línea de tres con suma facilidad. Conocido también por su ‘bocaza’, Charles llegó a declarar sobre la enfermedad de Magic y sobre si temía contagiarse: “Nosotros sólo jugamos al baloncesto. No es tener sexo sin protección con Magic”. Cuando conoció la noticia de que Magic era seropositivo cambió su dorsal habitual, el 34, por el 32, para homenajear a Earvin. Sus estadísticas en Barcelona 18 puntos, 4,1 rebotes y 2,4 asistencias.

El gran artifice de la conformación
del Dream Team
15.- Magic Johnson. 2,06, base. Elegido en el número 1 del Draft del 79 por los Los Ángeles Lakers. Cinco veces campeón de la NBA (1980, 1982, 1985, 1987 y 1988). Jugó toda su carrera en los Lakers. El único capaz de discutirle de “tú a tú” la supremacía por ser considerado el mejor jugador de todos los tiempos. Lo que si está clarísimo es que estamos ante el mejor base de la historia del basket sin lugar a dudas. El famoso ‘Showtime’ de sus Lakers era él mismo, sin él no hubiese existido ese término. El apodo de Magic se lo puso un periodista deportivo de Michigan tras una actuación sensacional en un partido de instituto con tan solo 15 años (35 puntos, 16 rebotes y 16 asistencias). Lo más impactante de Magic era su innata capacidad para hacer mejores a sus compañeros, con una extraordinaria visión de juego y por supuesto con muchas gotas de espectacularidad. No fue el que más asistencias repartió, pero si el que más veces ha levantando de sus asientos al público con sus brillantes asistencias. Sus estadísticas en Barcelona 8 puntos, 2,3 rebotes y 5,5 asistencias.

Solo había que echar un vistazo para ver que en esa elección resaltaba la ausencia de Isiah Thomas, el gran base de los Pistons de Detroit y el estandarte por excelencia de aquellos ‘Bad Boys’.  Y más aún, considerando que el seleccionador era el entrenador de su equipo, Chuck Daly, y el que general manager de los Pistons, Jack McCloskey era miembro del USA Basketball. McCloskey dimitió unos días después al no conseguir que Isiah fuera seleccionado.

Aunque se culpó a Jordan de la exclusión de Thomas...
La lista de 'enemigos' de Isiah era amplia
A Jordan se le acusó explícitamente de la ausencia de Thomas, y el agente de Michael manifestaba sobre el asunto: “Cualquier aficionado sabe que la relación entre Isiah y Michael es realmente fría, es un secreto a voces. Y el equipo olímpico tendrá que convivir durante treinta y siete días”. Digamos que sobre el tema “Thomas” el gran cabeza de turco fue Jordan, pero la lista de “enemigos” de playmaker de Detroit era extensa y había más integrantes del Dream Team que no le querían como compañero. En palabras del propio Magic: “Isiah mató a su propias posibilidades a la hora de los Juegos Olímpicos. Nadie en ese equipo quería jugar con él”.

Michael Jordan quiso callar las críticas hacia su persona y la polémica que estaba generando el tema con estas declaraciones: “Si yo pudiera influir en el proceso de selección, mis hermanos también vendrían a Barcelona. Mi relación con Isiah no ha tenido nada que ver con la lista”. Al respecto Thomas manifestaba: “Tengo que aceptar su palabra, me dijo que no tuvo nada que ver en que no me seleccionaran y tengo que creerle”.

Isiah Thomas fue un jugador excepcional sobre el parquet, pero también es cierto que era muy polémico y que esa forma de ser no solo le había apartado del Dream Team, sino que había emborronado su imagen con constantes rifirrafes como fueron el insultar a Larry Bird, abandonar la pista cuando fueron barridos por los Bulls para negar el saludo a sus rivales, mover la silla de Daly en Detroit para que otro ocupara el banquillo, insultar a varias franquicias para que no lo eligieran en el Draft y acabar en el equipo que quería, etc...

Ya solo faltaban dos integrantes para conformar el equipo, y uno debía ser universitario. Con  lo cual por la plaza vacante que aún quedaba, los jugadores NBA se pegarían tortas. Finalmente los elegidos fueron

El 2º mejor escolta de su época, por
detrás de Jordan
10.- Clyde Drexler. 1.98. escolta. Elegido en el número 14 del Draft del 83 por los Portland Trail Blazers. Campeón de la NBA en 1995 con Houston Rockets. Jugó en Portland y Houston. De no ser por un nombre, Michael, y un apellido, Jordan… ‘The Glide’ hubiese sido considerado como el mejor escolta de su época. Era un jugador completísimo y altamente espectacular debido a su gran capacidad de salto, lo que le permitía realizar mates de una bellísima factura. Junto Dominique Wilkins es el jugador que más veces participó en el concurso de mates, pero nunca llegó a ganarlo. Sus estadísticas en Barcelona 10,5 puntos, 3 rebotes y 3,6 asistencias.

Siempre podrá presumir de haber
formado parte de todo aquello
4.- Christian Laettner. 2.10, ala-pívot. Elegido en el número 3 del Draft del 92 por los Timberwolves. Jugó en Minnesota, Atlanta, Detroit, Dallas, Washington y Miami. Representó a EEUU en dos ocasiones, Barcelona 1992 y en el Mundial de Argentina 90. Nunca alcanzó el nivel que se le presuponía en la NBA, ya que durante su carrera universitaria fue toda una estrella y fue todo un ídolo en la Universidad de Duke. Una grave lesión en el tendón de Aquiles supuso el declive de su carrera.  En dura pugna con Shaquille O´Neal, se hizo con la única plaza disponible de la que disponían los universitarios para formar parte del Dream Team. Las malas lenguas hablan de que Laettner formó parte del equipo para que hubiese un jugador blanco más en el equipo (solo estaban Stockton, Bird y Mullin). Sus estadísticas en Barcelona 4,8 puntos, 2,5 rebotes y 0,4 asistencias.

De enemigos acérrimos a
compartir vestuario
El pastel estaba ‘cocinado’, pero asaltaban las dudas entre la prensa americana: “con tanto ego en la plantilla, ¿estarán dispuestos a aparcarlos a un lado por el bien del equipo?”.  Ante tales insinuaciones Daly afirmaba: “la medalla de oro debería ser suficiente motivación para remar todos en la misma dirección”. Y el estandarte por antonomasia de este equipo, Magic, declaró también: “Solo necesitamos un poco de tiempo, mejoraremos en cada partido que juguemos”.

Para desgracia de todos los amantes del basket, los mejores partidos o los más interesantes del aquel equipo de los sueños tuvieron lugar en los entrenamientos. El comité reunió a un equipo de estrellas universitarias (Grant Hill, Penny Hardaway, Alan Houston, Webber…) para que hicieran de ‘esparrins’ en unos partidos de entrenamiento a 20 minutos. Pero esos universitarios ya querían reclamar su sitio en la NBA, sin haberla pisado aún, y que mejor forma de hacerlo que ganarle al Dream Team en el primer partido que disputaron con 7 triples de Houston…

Esos jóvenes cachorros cometieron el error de celebrar la victoria de forma ostentosa y pretenciosa, pero el peor de sus males fue dedicar algunas frases despectivas a los 12 magníficos. La respuesta no hizo esperar, y el espíritu competitivo de Jordan estalló: “Nos ocuparemos mañana de ponerlos en su sitio”. Jordan señaló con su dedo índice a Houston antes de comenzar el segundo partido de entrenamiento: “Hoy no vas a meter 7 triples”. Cuando finalizó el partido la ventaja del Dream Team era de 38 puntos y a Daly no se ocurrió otra idea que alargar el partido diez minutos más… ¡56 puntos de ventaja!

¿Cuanto hubiesemos pagado por ver los partidos de
entrenamiento de aquella selección?
Para Michael Jordan la palabra ‘ganar’ era sinónimo de ‘siempre’, y todos los componentes del aquel excepcional equipo pudieron comprobarlo en primera línea de fuego cuando se le picó más de la cuenta. Nadie de los presentes llega a ponerse de acuerdo en lo referente a aquel partidillo de los muchos que jugaron en los entrenos... algunos dicen que fue Magic y su frase: “¡Te estoy reventando MJ!”, las que encendieron el fuego competitivo de Michael. Otros que fue Barkley quien empezó todo y Magic tuvo que mandarle al orden: “Cállate ya, luego tú no tienes que defenderle”. Sea como fuere, aquel partido fue una ‘guerra’ en toda regla, donde el equipo de Magic (Mullin, Drexler, Barkley y Robinson) tomó una ventaja inicial de 14-2 o 14-0, frente a Jordan, Pippen, Bird, Malone y Ewing.

Con aquel marcador las burlas no se hicieron esperar y Jordan no estaba dispuesto a consentir aquella afrenta. Cogió el balón, penetró y machacó: “Te estoy reventando Magic”. A partir de ahí los jugadores se tomaron tan en serio que Daly temió que alguno acabará en la enfermería…Magic intentó dar réplica a Jordan, pero lo que se encontró fueron 14 puntos consecutivos del ‘23’. ¿Dónde estamos, en Montecarlo o en Chicago? Gritaba el ‘32’… “Estamos en los noventa, no en los ochenta”, respondió Jordan.

Finalmente el equipo liderado por Jordan ganó aquel partido por 36-30 y Daly denegó continuar con aquel partido, que de haberse alargado podría haber terminado con algún que otro lesionado ante la dureza con la que se emplearon todos.

El tan ansiado debut llegó
El 28 de junio de 1992, ese fue el día del tan ansiado debut del ‘Dream Team’ en el Torneo de las Américas. El rival era lo de menos, Cuba, y el resultado también, 136 a 55 para EEUU. Lo verdaderamente importante era ver por fin sobre una cancha de basket a tal elenco de jugadores único e irrepetible juntos en un mismo equipo. Y la incertidumbre reinaba en saber quien sería el jugador que pasaría a los anales de la historia por ser quien anotará la primera canasta del legendario ‘Dream Team’. Ese jugador fue Larry Bird, quien le pidió a su gran Magic que en la primera jugada de la que dispusiesen en ataque le pasara el balón... El ‘Pájaro’ no falló, tras la asistencia de su amigo.

El seleccionador cubano se mostraba como un niño pequeño el día de reyes ante los medios de comunicación después del partido: “Nos llevamos a casa un enorme regalo. Estamos agradecidos”. Y sobre el equipo de los sueños manifestaba: “Es una perfecta máquina de hacer baloncesto”.

Dos de los mejores 4 de la historia
El resto de los partidos disputados antes de la cita de Barcelona, fue un autentico paseo militar para aquellos doce jugadores, que mostraron una superioridad insultante ante Canadá, Panamá, Argentina, Puerto Rico y Francia como último rival antes de la gran cita. Esos partidos fueron los prolegómenos de lo que aquel equipo nos iba a regalar durante sus dos semanas de estancia en la Ciudad Condal.

Pero antes, las bravuconadas del ‘gordo’ Barkley no se hicieron esperar ante tal demostración de superioridad aplastante: No tenemos nada contra los equipos extranjeros. Pueden tener mejores coches, mejores televisiones e incluso mejores cigarros pero probaremos que tenemos el mejor baloncesto del mundo”Típico y normal por parte de Charles, que era muy conocido por ser de lengua fácil.

Barcelona fue el espectador de lujo para presenciar
in situ a aquellos superhéroes
El 26 de julio de 1992 Estados Unidos debutó en las Olimpiadas ante la ‘débil’ Ángola, de tan triste recuerdo para nuestra selección. El resultado final fue un contundente y sonrojante 116-48 para los americanos, siendo Barkley el más destacado con 24 puntos. Otro par de reconocimientos para el ‘gordo’ fueron casi una técnica de promedio por partido y ser el máximo anotador del equipo con 18 puntos por encuentro.

El segundo partido sería la antesala de la finalísima entre Croacia y EEUU (70-103). En el que Michael Jordan fue el máximo anotador del equipo con 21 puntos. La siguiente ‘marioneta’ en manos americanas fue Alemania, en la que el dúo Malone y Bird fueron los mejores con 18 y 19 puntos respectivamente. Un Bird, por cierto, que llegó muy lastrado por sus continuos problemas de espalda y que hicieron de un clásico el verle tumbado sobre el parquet cada vez que estaba en el banquillo.

Gran privilegio para los periodistas
que pudieron pisar aquel vestuario
Brasil fue el siguiente en eso de ‘vean y pasen el espectáculo americano’ para llevarse un 127-83, en el que Barkley hizo un esplendoroso 12/14 en tiros de campo para firmar 30 puntos. Para cerrar esta primera fase el último rival fue nuestra selección, España, dirigida por el gran Antonio Díaz Miguel y de la que los americanos no tuvieron piedad alguna a pesar de que éramos los anfitriones. El ‘regalito’ que nos dejaron fue un 122-81.

En los cruces el primer mártir fue Puerto Rico, que cayó por 115-77. Chris Mullin fue el máximo anotador con 21 puntos y los americanos se verían las caras en semifinales ante la Lituania de Sabonis. USA tenía su ‘vendetta’ particular por lo ocurrido en Seúl 88, cuando los rusos derrotaron a los americanos por 82-76 y dejaron sin final a los estadounidenses. Esa vendetta no se hizo esperar y en apenas unos minutos el marcador reflejaba 34-8 y todo visto para sentencia. El resultado final fue un insultante 127-76, con nueve jugadores del Dream Team por encima de los 10 puntos y solo Angola se había llevado una paliza superior.

Petrovic vs Jordan... nada más
que añadir
La final ante la Croacia de Petrovic no fue distinta de todos los partidos anteriores disputados por este sensacional equipo. A pesar de resistencia del trío: Kukoc (16 puntos + 5 rebotes + 9 asistencias), Radja (10/17 T2 + 6 rebotes) y Petrovic (24 puntos + 5 asistencias + 8 faltas recibidas), las fuerzas finalmente acabaron fallando en los croatas y la lógica acabó imponiéndose.

Lo que si nos dejó este partido fue el ver como los croatas fueron los únicos capaces de tomar la iniciativa en el marcador ante los americanos (25-23), tras una canasta de Arapovic. La reacción de no se hizo esperar y de un plumazo los americanos le dieron la vuelta a la situación para conseguir una diferencia final de 32 puntos (117-85). Jordan con 22, Barkley con 17 y Ewing con 15 tantos fueron los mejores del Dream Team en aquella final, en la que el equipo de los sueños estuvo en un 73% en T2.

¿Alguien llegó a dudar de la supremacía tan aplastante de aquella selección?

El Dream Team logró un promedio de 117,3 puntos por partido y todas sus victorias fueron por una ventaja de 43,8 puntos. Con esos datos demoledores queda todo dicho y algunos de los protagonistas refrendaban esa superioridad…

  • Jordan: “Siempre he dicho que solo podemos vencernos a nosotros mismos”. “Cumplimos todas las expectativas de la gente”.
  • Pippen: “Sin lugar a dudas, es el equipo con mayor talento en el que he jugado”.
  • Barkley: “Casi desde el principio tuvimos claro que nunca jamás se volvería a repetir algo igual”.
  • Bird: “Sin duda, fue muy especial el haber formado parte de todo esto”.
  • Daly: “No creo que veamos un equipo parecido a este jamás. Ha sido un equipo imperial”.
La camaradería entre Magic y Jordan quedó fuera de toda duda

El 13 de Agosto de 2010 el verdadero e inimitable Dream Team entró en el Salón de la Fama y Magic, como no podía ser de otra forma, hizo de maestro de ceremonias y dedicó unas palabras para cada uno de sus compañeros:

Nunca jamás un equipo reunió tanto talento y calidad...
era cuestión de tiempo que entraran en el Hall of Fame
Michael Jordan: "Creó el ambiente y aportó su espíritu ganador. Según entró por la puerta el mejor de la historia, todos supimos que había que centrarse".

Charles Barkley: "Dominó el juego. Fue nuestro mejor jugador en todos aquellos partidos".

Patrick Ewing: "Gracias por su bonito tiro en suspensión; siempre haciéndonos reír y que lo pasáramos bien".

David Robinson: "Por controlar el medio de la zona, y asegurarse de que nadie pasaba por allí".

John Stockton: "Por tenerlo todo controlado y por dar los pases picados más bellos".

Karl Malone: "Porque cada vez que entraba en la zona, todo el mundo se apartaba. Ni loco me como el empujón".

Clyde Drexler: "Que despegaba tan bien, que planeaba, Clyde El Planeador".

Chris Mullin: "Con ese tiro con la zurda que siempre entraba limpio. Y otra vez, limpio, con la zurda...".

Scottie Pippen: "Quería jugar de todo y lo consiguió. Una cosa grandiosa que tiene es que puede jugar en todas las posiciones".

Larry Bird: "Sabía que estabas mal de la espalda, que no querías jugar. Y yo dije que tenías que jugar, que te necesitábamos aunque fuera sólo una vez más".

Christian Laettner: "Te creías que me había olvidado de ti, ¿no? Recuerdo el primer día de entrenamientos. Barkley te arreó una que te caíste de rodillas: 'Bienvenido a la NBA, chaval'".
Posteriormente han existido más Dream Teams, pero solo en los sueños de algunos visionarios… ¡El de 1992 ha sido y siempre será el único y verdadero equipo de los sueños!

7 comentarios :

  1. Sí, como este equipo, ninguno se ha formado después de él ni se formara jamás.

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    1. Asi fue, asi será, no creo que haya mientras viva un equipo de ensueño de basquetbol como ese.

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  2. Expectacular tu articulo muy bueno y fascinante pero mucho más expectacular fue ese equipo llamado Dream Team

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    1. Muchas gracias por tus palabras, y toda la razón equipo único e irrepetible

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