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Ni Supercopa, ni Copa del Rey, y ahora ni Final Four por ‘culpa’ del sempiterno milagro griego llamado Olympiacos, y que ha sido capaz de ganarle tres partidos consecutivos al Barça en una muestra inequívoca de la calidad, corazón y coraje como equipo que desprende Spanoulis y cía. Eso para un club de la categoría del Barcelona no es difícil digerir más bien es indigesto, y la opción de conquistar la Liga Endesa no debería maquillar los errores cometidos por la secretaría deportiva, el banquillo y los jugadores, aunque estos sean los menos culpables y a la vez tengan la mayor influencia en el resultado final de una temporada.

En verano se alabó de forma un tanto exagerada los grandes fichajes del Barça. Los Satoransky, Doellman, Pleiss… eran  las incorporaciones perfectas para construir una plantilla que llevaría el éxito por bandera, y muy pocos eran un tanto reticentes al no lanzar las campanas al vuelo. Muy pocos ponían en tela de juicio el acoplamiento y rendimiento de los nuevo.

Cuando escribí sobre el Madrid “El todo es más que la suma de sus partes” apunte lo que desgraciadamente ha ocurrido, que ni Doellman ni Satoransky (los fichajes estrellas) han dado el rendimiento esperado y su eliminatoria ante el Olympiacos es para hacérselas mirar, más del ala-pívot que la del base por aquello de la veteranía aunque los dos sean noveles en la Euroleague.

Para más inri el Barça fichó un cromo que ya tenía repetido, Tibor Pleiss. El pívot alemán, guardando las distancias, era lo más parecido a Tomic que podía encontrarse en el mercado y Pascual en ocasiones ha querido otorgarle el rol intimidador de Dorsey y en otras el estilismo de Tomic, y nunca el que debió darle, jugar de Tibor Pleiss.

Y es que Pascual hace tiempo que dejó a un lado sus grandes virtudes como técnico por el endiosamiento que le dio sus victorias transformadas en títulos. Esos éxitos le han derrotado, le han hecho sacar a relucir sus manías como técnico (todos las tienen y muy pocos las disimulan) y obcecarse en tener el máximo control sobre el talento y la calidad, anteponiendo el pico y la pala sobre ellas.

Xavi, al que en multitud de ocasiones el truco de sacar un conejo de la chistera le ha funcionado a las mil maravillas, no está acertando con sus planteamientos/rotaciones en los partidos decisivos de esta temporada, no está dando la hora como el más preciso reloj suizo y la afición blaugrana, que la lleva tiempo con la mosca detrás de la oreja, está harta de que su técnico juegue con fuego al anteponer la pizarra y cemento sobre el talento y la calidad, lo que se traduce en la poca afluencia de aficionados en el Palau.

Pero más allá de los fichajes y la mala gestión de Xavi Pascual, el gran culpable de la temporada casi caótica del Barcelona, el equipo carece de líderes sobre la pista y de jugadores determinantes en los momentos decisivos. Sin ese referente o referentes, el Barça naufraga en los partidos importantes, véase final de Copa y los tres partidos frente a Olympiacos.

Navarro, al que tiempo no perdona como a cualquier mortal, es un líder al más puro estilo CID Campeador y resta más de lo que suma cuando esta sobre la pista. Huertas no es esta temporada ni la sombra de lo que fue. Tomic no siempre muestra el mismo nivel que ante el Real Madrid, y los jóvenes Abrines y Hezonja están a lo que quiera los designios de Pascual, con lo cual poco más queda que puedan tirar del carro. El resto de jugadores pueden sacar del atolladero un partido de menor importancia, pero no los de las grandes citas.

Tras la debacle griega empezarán a asociar fichajes para el próximo curso, la mejor cortina de humo para acallar las críticas, pero esos árboles no debe impedirle a los aficionados ver el bosque, como tampoco a la directiva culé el ganar la liga le debe de servir como cortina de humo a la hora de afrontar la difícil empresa de buscar líderes y no grandes nombres, de buscar jugadores con sangre en los ojos y manos de killer, de encontrar jugadores diametralmente opuestos a la filosofía Pascual, o hacerle ver a su técnico que el guiso se prepara en función de los condimentos que tienes y no al revés, que existe la libertad sin libertinaje.

4 comentarios :

  1. Ya sabes que yo no soy muy del Barça precisamente, pero el primer error no lo han cometido los jugadores, ha sido el propio Pascual, por lo menos en los dos partidos en Grecia, el segundo en el Palu ni supe el resultado hasta el día después. Xavi ha querido jugar a lo que mejor sabe el equipo griego, a tanteos bajos, que tantas victorias le ha dado al equipo catalan estos años, buenas defensas y posesiones largas, eternas a veces... pero ese juego también lo saben hacer los griegos, es más creo que son los mejores en Europa en hacerlo, y Pascual también es un crack en partidos apretados donde el ingenio puede decidir el partido, pero a eso tampoco les ganas a los helenos... No creo que haya sido cuestion de líderes, el Oly solo tiene uno claro en ese rol, y sin el perdieron el primer partido, lo demás es todo coraje, pundonor y saber sufrir hasta el último segundo. Por otro lado Xavi se lo ha jugado en ambos partidos a un Navarro, que aun te puede ganar partidos aislados el solito, pero no eran estos, y se ha olvidado que sus compañeros, TODOS ELLOS, han sido fichados a golpe de chequera, hasta sus canteranos, y cualquiera de ellos podía haber decidido si no hubiera tanta vaca sagrada en los momentos decisivos. Yo hubiera apostado por un 2-3 del Barça, pero Pascual, no ha sabido ser Pascual en las rotaciones, y ha perdido la batalla cerebral y, sinceramente odio este tipo de baloncesto, no me divierte, pero esta vez al entrenador le han pagado con la misma moneda

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    1. El peor de los males de este Barça durante estos años ha sido el ganarle algunos títulos al Madrid en esa tiranía (binomio) a la que tienen sometida a la ACB estos años. Digamos que las victorias les han derrotado y no han terminado de hacer las cosas como deberían. Pascual y sobre todo Creus no han cumplido
      Olympiacos merece mención aparte, porque todos los jugadores tienen muy claro sus roles y lo ejecutan a las mil maravillas.

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  2. El ciclo de Xavi Pascual en el Barça para mi ya se tendría que haber terminado el año pasado, pero gracias al gran nivel ofrecido en la última final ACB por parte de jugadores a los que él amargó durante todo el año (Nachbar, Lampe...) y al descalabro del Real Madrid durante esos dos últimos meses de competición (rotura de la relación entre Laso y Mirotic, bajón de algunos jugadores, etc...), ganaron una final en la que el favorito era el Madrid y Pascual se "ganó" la continuidad en esta presente temporada... Y el Barça lo está pagando.

    Totalmente de acuerdo Juanpe, Pascual tuvo unos años buenísimos al principio (también es cierto que tenía un equipazo), pero desde hace un tiempo se ha endiosado y se ha convertido en un entrenador ciertamente odioso para los jugadores (excepto para algunos), con afán de protagonismo y demasiado unidireccional... Basta con hacer un repaso a los duelos Pascual-Laso desde que ambos están al frente de los dos grandes; durante sus primeros duelos Xavi siempre le ganó la partida tácticamente a Laso, mientras que ahora, entre que Laso tiene más experiencia y Xavi se ahoga en sus propias neuras, la cosa ha cambiado diametralmente.

    Lo primero que debe hacer el Barça es cambiar de entrenador, estoy plenamente convencido de ello... Luego el resto ya se verá...

    Saludos.

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    1. O incluso hace dos años Mo. Como le comento a Raude, la victoria ha sido el peor enemigo del Barça, amén de aprovechar la rencillas del Madrid tal como comentas.
      No llego a entender que el Pascual que enamoró en su primera temporada con un juego brillante, no sea capaz de jugar a otra cosa distinta que a la ofertada en las últimas temporadas. Esta claro que no se podria llegar al nivel de excelencia de aquel maravilloso año, porque los mimbres no son los mismos, pero si jugar un baloncesto mucho más atractivo que el actual donde prime el talento por encima del baloncesto control.
      Cierto también, a tal punto han llegado los enfrentamientos Pascual vs Laso, que Pablo le está comiendo la tostada a Xavi, cuando hasta hace muy poco se le criticaba al técnico del RM sus derrotas tácticas ante Pascual.
      El cambio de entrenador, estando muy acuerdo contigo, no lo tengo muy claro. Todos los años parece tambalearse la figura de XP y finalmente resurge como el Ave Fénix. Si fuera el Barça tendría muy clara mi apuesta: Sito Alonso o Joan Plaza.
      Saludos

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