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Tras justo 40 ediciones, en la navidad de 2006 se celebraba el último torneo de navidad organizado por el Real Madrid. Un evento deportivo que era único tanto por la calidad de los equipos que asistían como por supuesto por las fechas en las que se disputaba (usualmente del 23 al 25 de diciembre cuando tenía formato de liga de a cuatro, o el día de navidad cuando pasó a disputarse a partido único entre el año 2000 y 2006 (con la excepción del 2005 que ya no se disputó) y que con su carácter amistoso, pero de gran prestigio, se convertía en toda una fiesta del baloncesto para los jugadores, los asistentes a los partidos y para los que lo disfrutábamos por televisión, en unas fechas en las que habitualmente hay cierto tiempo libre y se está en casa con la familia en un ambiente relajado, que es como lo recuerdo.

Por el torneo pasaron gran parte de los mejores jugadores de Europa y Sudamérica, así como jóvenes de la NCAA (en 1971 se consiguió el hito de que por primera vez una universidad estadounidense jugara en España, nada menos que North Caroline, entrenados por Dean Smith y liderados por el pívot Bob McAdoo y un base llamado George Karl…), viendo desfilar por el torneo a equipos campeones de Europa (véase las ediciones de 1989 y 1990 con la mítica Jugoplastika de Split, Maccabi y Aris de Salónica o el Limoges de Maljkovic; o la primera edición del evento en 1965, que ganó el ilustre Ignis de Varese, uno de los equipos dominadores del momento), pero probablemente las ediciones más lustrosas fueron en los 80 y 90 cuando se invitaba habitualmente a las mejores selecciones (sobre todo europeas) y se veían enfrentamientos del Real Madrid contra la URSS, Yugoslavia, Grecia, Argentina, Brasil, etc., partidos que lógicamente no se pueden celebrar en las competiciones habituales y que tenían siempre un interés especial, o llamémosle por qué no “morbillo”, por medir las fuerzas de un equipo profesional con una selección nacional. Se puede hacer un repaso a los resultados de todas las ediciones en este enlace.





Especialmente memorables fueron los partidos contra la Yugoslavia de Petrovic y más aún contra la selección de la antigua Unión Soviética al completo, que tras imponerse en el torneo en 1979, 83 y 84, eran finalmente derrotados por el equipo blanco en 1987 y 1988. Puede verse el histórico partido de 1984, en el que Sabonis rompe el tablero del antiguo pabellón del equipo blanco y el partido se daba por finalizado a falta de dos minutos pues el cambio de tablero implicaba mínimo una espera de 45’…Tremendo partido con Corbalán, Biriukov, Fernando Martín, Sabonis, Tachenko, Kurtinaitis, etc.


Cancelación del torneo de navidad.
Pero entonces, ¿por qué se tuvo que dejar de realizar este ya mítico torneo? Las crónicas de 2006, como una de Pedro Ferrándiz, inciden sobre todo en la sobrecarga del calendario que hay en el baloncesto moderno, donde la Euroliga no deja de aumentar los partidos en su competición y en la dificultad de encontrar rivales de entidad que acepten jugar en esta época, como causas fundamentales para dejar de organizarlo. Igualmente hubo que sumarle la crisis o decadencia de la sección de baloncesto que hubo en todos esos años del siglo XXI, con el culmen justamente en 2006 en que el Real Madrid dejó de tener cancha propia de baloncesto con el cierre de la antigua ciudad deportiva. El club pasó a ver el torneo más como un estorbo que como un aliciente deportivo.


Muchas fuentes apuntan a que el torneo estaba decayendo y prácticamente muerto, algo que yo no notaba de forma tan drástica por la televisión. No obstante, no parecen hándicaps suficientes como para cancelar un torneo que había conseguido esta entidad, y más con el paso, completamente lógico, de cambiar en las últimas ediciones el formato del torneo a partido único. Teniendo en cuenta que en el baloncesto no hay tradición de hacer un parón de dos semanas durante las navidades, parece factible encontrar un rival anual para su celebración. Por ejemplo esta temporada, habiendo jornada ACB los días 23 y 29 de diciembre, se podría disputar el día de navidad sin que suponga una sobrecarga especial a los jugadores. Teniendo en cuenta además la aparición de numerosas selecciones de baloncesto en Europa que están a muy buen nivel, se podrían recuperar partidos ante selecciones como Macedonia, Montenegro, Eslovenia, … o las más tradicionales, aunque no tuvieran la plantilla al completo. En estos tiempos de crisis además se podría plantear dedicar su recaudación para entidades sin ánimo de lucro u ONGs con las iniciativas navideñas que son habituales en estas fechas, como el partido por la ilusión que promueve Iker Casillas. Confiemos en que algún día se recupere esta tradición baloncestística, y con el horizonte de que en 2015 se cumplirán 50 años de la puesta en marcha de esta aventura por el añorado Raimundo Saporta, mereciéndose un recordatorio por parte del Real Madrid.

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