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Como si de un estudiante se tratase, Sergio Scariolo, ha suspendido varias asignaturas durante el curso académico que ha supuesto el Eurobasket de Lituania. El ganar el Eurobasket (con el premio añadido de obtener pasaporte directo para los Juegos Olímpicos de Londres), no debe cegarnos a la hora de evaluar las asignaturas en las que Scariolo ha obtenido alguna que otra calabaza.

Para algunos, esas asignaturas quedarán en un segundo plano por la victoria conseguida, para otros será el justificante perfecto para decir “que más queréis, hemos ganado el Eurobasket”... pero para los más exigentes, esta victoria nos deja un regustillo amargo, puesto que no hay que olvidar las materias cateadas por Scariolo y que desde la crítica constructiva analizaré:
 
Neutralidad e imparcialidad. Sergio Scariolo no ha sido neutral e imparcial a la hora de confeccionar la selección del Eurobasket. Ha habido algunos jugadores que por decreto, presión, amiguismo o vete a saber el porqué, han estado siempre entre los elegidos independientemente de rendimiento que hayan mostrado en sus clubes durante la temporada. Y otros a pesar de haber superado con creces las expectativas en cuanto a su rendimiento, no han sido seleccionados. También están los que fueron seleccionados, y fueron ninguneados a la hora de disputar minutos. El rendimiento de un jugador durante la temporada debe ser el termómetro ideal a la hora de ir a jugar con tu selección.


Precipitación: Esa sería la palabra para definir los dos primeros descartes de Scariolo durante la preparación del Eurobasket. Esos dos descartes, que tienen nombres y apellidos, Rafa Martínez y Xavi Rey, fueron excluidos sin ni tan siquiera haber jugado un partido de preparación. Lo que hace que me plantee varias preguntas a raíz de esa decisión, ¿estaban ya decididos de antemano los descartes? Por la decisión tomada parece que sí,  porque no tiene sentido alguno prescindir de dos jugadores antes de jugar al menos dos partidos, puesto que había tiempo de sobra para decidir.¿Era una pantomima de cara a la galería esa preselección de 15 jugadores? Al igual que la anterior pregunta, parece que sí, puesto que más bien parecía un plan estratégico para quedar bien con los aficionados, clubes y prensa. Y raíz de esa precipitación la más importante, ¿qué hubiera ocurrido en caso de una lesión durante la preparación de uno o dos jugadores? ¿Se hubieran repescado de nuevo a ambos jugadores? ¿Con qué actitud y aptitud hubieran regresado esos jugadores a la concentración?

Alero. El famoso debate del alero alto, que tantas páginas ha llenado en webs, blogs y periódicos. Para gustos los colores, y por tanto las opiniones se han vertido en ambos sentidos. Detractores, entre los que me incluyo, que opinaban que necesitábamos un alero alto para lidiar con los grandes ‘treses’ del campeonato. Y defensores, justificando que el puesto estaba más que cubierto con Rudy. Por mucho que hayan querido vendernos la moto, la realidad ha sido que en casi todos los partidos en que hemos jugado contra selecciones que tenían aleros que eran portentos físicos, hemos perdido esa batalla. Para mi recuerdo quedará la imagen en la que Rudy intentaba parar a Turkoglu en el poste bajo, ¡madre mía! Esa imagen vale más que mil palabras.

Descompensación. A raíz de las tres anteriores, nuestra selección ha estado descompensada en varios puestos: Tiradores, a excepción de Navarro y en contadas ocasiones Rudy y Calderón, no hemos tenido otro tirador fiable en la selección y muchos han sido los partidos en los que los porcentajes desde la larga distancia han sido malos, Rafa Martínez podría haber sido ese tirador saliendo desde el banquillo. Suplente de Rudy, llegó incluso a aceptar que Rudy sea el alero titular de esta selección (recordemos que es  un escolta, que en determinadas situaciones puede actuar de tres), pero ¿no tendría que haber tenido un alero suplente de diferentes características a él?, por físico San Emeterio se asemeja mucho a Rudy, y con ello no quiero decir que Saneme no debería haber estado. Falta de un 4 abierto, ese jugador al más puro estilo Garbajosa, que generara espacios a los Gasols en la pintura para moverse con más soltura y espacios.

Variable. Durante toda la fase de preparación, repitió hasta la saciedad que Víctor Claver jugaría de 4, pero a raíz de la críticas vertidas sobre el descarte de Suárez, Scariolo pensó “donde dije digo digo diego” y empezó a utilizar a Claver de 3 (¿quería apagar el fuego de las críticas?), para finalmente relegarlo como es habitual cada verano al jugador número 12 de esta selección. Es de justicia que los entrenadores cambien de opinión durante una temporada o torneo, pero al menos parece sospechoso que Claver nunca jugó de 3 hasta el día que Suárez fue descartado.

Inutilidad y confianza. Es justo lo que ha ocurrido con algunos jugadores, llegando incluso en algunos casos, incompresiblemente, al ostracismo. No se entiende, por ejemplo, porque Víctor Sada ha jugado tan poco, después del nivel mostrado cada vez que se le dio una oportunidad por mínima que fuera y máxime cuando Ricky Rubio no hizo méritos para ser el segundo base de esta selección. Con respecto a la confianza, ¿por qué Scariolo ha tenido tan poca confianza en algunos jugadores?, Si no confiaba en algunos de ellos ¿por qué los llevó? ¿no hubiera sido mejor llevar a otros? Ó ¿acaso se le impuso la lista desde las altas esferas y tragó?... Todo esto hizo que jugáramos todo el campeonato con apenas 8 hombres de rotación.

Navarro SistemasSegún el nuevo entrenador del AJ7 Milán, Navarro "es el único que tiene permiso para, si siente que tiene que tirar, que lo haga, aunque suponga romper un sistema". Poco más que decir. 5 jugadores NBA en la plantilla y el único con carta blanca es Juanki. Las declaraciones hablan por sí solas, de los sistemas ofensivos de nuestro seleccionador. Cómo en la serie del Príncipe de Bel-Air cuando el coach gritaba “¡Balones a Will!”, pues bien Scariolo gritaba “¡Balones a Juanki!”. Este equipo es muy superior a todos y cada uno de sus rivales, y no parece lógico jugártelo todo a una sola carta del número 7.

Planteamientos Nulos. O al menos eso se deduce por aspectos técnicos en determinados partidos. Contra Macedonia el hombre a parar era Bob McCalebb, y lo más lógico hubiera sido emplear a Sada para esa misión. Pero este apunte, apenas lo hemos podido apreciar (aunque es palpable y latente), por dos razones, primero porque en los partidos claves los jugadores han dado un paso al frente y han salvado el cuello de Scariolo (por ejemplo Navarro con su actuación en semis) y segundo porque algunas de las selecciones a las que nos hemos enfrentado no eran de nuestra liga (Polonia, Portugal, Gran Bretaña...).

Roles. Algunos jugadores han estado muy perdidos sobre la cancha, porque simplemente no sabían lo que hacían en Lituania. Ibaka, Llull, Saneme, se les ha visto a veces muy perdidos por no saber claramente cual era su rol en el equipo, o quizás no entendieron que papel debían desempeñar. En este apunte reseñar también el cambio de posición y rol al que se vio afectado Sergio Llull, iba como escolta pero las urgencias del “tema Alero” le hicieron jugar de ¡¡¡3!!!, lo que hizo que el jugador se sintiera perdido, falto de confianza y acelerado en multitud de ocasiones.    

Scariolo, tendrá una nueva reválida el próximo verano en los tan ansiados Juegos Olímpicos, para aprobar con nota las asignaturas suspensas en este Eurobasket y conseguir de paso el único oro que le falta a esta generación. Por esa razón, deseo, confío y anhelo enormemente, que tome buena nota de los errores cometidos, al igual que hizo este año subsanando el problema que supuso ir con tan solo dos bases al Mundial... La autocrítica podría suponer el Oro Olímpico y que esta selección quedara en los anales de la historia baloncestística.

Para finalizar y a pesar de todas las críticas vertidas en este post hacia el trabajo de Scariolo, me gustaría romper una lanza a su favor y decir que esta selección nos tiene mal acostumbrados. Ya no nos sirve con ganar, sino que queremos más y más... Diría que queremos la perfección y desafortunadamente ¿qué hay de perfecto en la vida? Nada. Pero es justo y de recibo, que Scariolo haga autocrítica, para no caer el próximo verano en los mismos errores que esta vez si podrían costarnos un disgusto.

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