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Pretemporada corta, jugadores recién llegados de las Olimpiadas y Afrobasket, con apenas 20 horas de recuperación entre las semifinal y la final, 19 puntos abajo en el tercer cuarto, sin: Rudy, Abalde, Thompkins y Randolph, Tavares desdibujado (-4 valoración), jugadores nuevos (Yabusele, Heurtel, Hanga y Nigel Williams-Goss), tirando de Alocén… y Laso y sus chicos lo han vuelto a hacer ¡Han ganado su cuarta Supercopa consecutiva! ¡Qué bemoles!

Además este antorchado dejó también una justicia poética con respecto a Sergio Llull, el MVP de la Supercopa. Hace cuatro años su carrera cambió por completo en esa misma pista, el Santiago Martín de Tenerife, cuando se destrozó la rodilla con la selección. Desde entonces dejó ser un poco, solo un poco, el Increíble Llull. Porque Sergi cuando el sol más aprieta siempre sale al rescate de su equipo, podrán salirle las cosas o no, pero al César lo que es del César, nunca se esconde y de ahí sus lágrimas tras acabar el choque y conseguir el título. Como decía, han transcurrido cuatro años, pero el baloncesto ha querido tener ese guiño con él y devolverle la gloria con su partidazo (24 puntos y 5/6 T2 y 3/5 T3 para 27 de valoración).

Y es lo que tiene este EQUIPO de Laso. Un día es Llull, otro Causeur, otro Yabusele… En definitiva, cualquier jugador debe de estar preparado para dar lo máximo y acudir al rescate cuando se precise. Porque no olvidemos que un día antes Llull no jugó precisamente un buen partido ante Lenovo, todo lo contrario.

Pero no solo Llull, el Madrid se subió a lomos de Carlos Alocén inédito en las semis, para darle la velocidad que requería el equipo y que no habían podido darle Heurtel & Williams-Goss, tras ir naufragando hasta por 19 puntos. Y sin olvidar el partidazo de Vincent Poirier, un bastión bajo los aros ante el mal partido de Tavares, que estuvo desaparecido en Vietnam. Y es que precisamente para eso se le fichó, para días como el de hoy o por si Walter coge un resfriado. El francés fue un muro inexpugnable para el Barça con 16 puntos (6 mates), 11 rebotes, 2 tapones, 26 de valoración y muchos intangibles que no reflejan las estadísticas. Números que también podrían haber valido un MVP.

Foto ACB

Poniendo en perspectiva este título, los perdedores no suelen darle mucha importancia, y los ganadores sacan pecho, es así, no hay que darle más vueltas. Lo que sí es cierto es que al Madrid le valdrá para sacudirse los fantasmas de la temporada pasada cuando el Barça le vapuleó en la Copa y en la Final ACB, y de esa manera quitarse esa losa psicológica que de haber perdido hubiese sido aún más pesada.

Y es que este Barça, habrá que esperar para sacar conclusiones definitivas, ha perdido capacidad defensiva en el cambio de cromos. Hanga, Claver y Bolmaro por Laprovittola, Jokubaitis y Hayes, juzgad vosotros mismos. Y si además le añades que  Mirotic ha vuelto a defraudar cuando su equipo más le necesitaba (12 puntos con 4/12 en tiros de campo), apaga y vámonos.

Es pronto para sacar conclusiones, sobre todo con Nigel Williams-Goss (+16 en el +/-, el mejor del partido) que ha cuajado una buena Supercopa tras una pretemporada con muchas dudas. 12 puntos en semis ante Lenovo y dos triples hoy en los últimos 5 minutos son algunas de las pinceladas de lo que puede llegar a dar con paciencia y tiempo para acoplarse, pero empezar con buen pie siempre es una motivación extra para este proyecto Laso 11.0.

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