Más artículos


Aíto García Reneses sigue sentando cátedra allí donde va. El madrileño que asistió a una conferencia organizada por la Cámara de Comercio, bajo el eslogan ‘Innovar para triunfar’, deleitó a todos los presentes hablando precisamente de la innovación en el basket y de su enfermiza pasión por el deporte de la canasta: “Para innovar algo hay que saber todo lo que está por descubrir, lo que no está innovado. En el Ramiro te veías inmerso en el baloncesto por todos lados. Yo tenía una auténtica enfermedad por el baloncesto. Aprendía de compañeros, de entrenadores, pero me quedaba también en los entrenamientos del equipo superior, iba a campeonatos. Seguí a la selección en el 73, 75, 79, 80, 81, 83... Porque ahí es donde tienes ocasión de ver e intercambiar conocimientos". 

Asimismo, manifestó que es muy importante está siempre al día dentro del ámbito profesional en el que cada uno se mueva y que para ello hay que ser un estudioso: “Innovar es quererte enterar de lo que está a tu alcance y de lo que no lo está tanto. Es muy importante estudiar para saber desenvolverse en la vida y en el baloncesto. Cuando iba a ver los entrenamientos de la selección hablaba con Díaz Miguel y le preguntaba la diferencia con el baloncesto de Estados Unidos. Y me contestaba que allí lo hacían todo más rápido". 

También hubo tiempo para hablar sobre su defensa ‘Karate Press’ y de creer ciegamente en lo que hacer a pesar de la opinión popular: Empecé en el Círculo Católico haciendo una defensa muy agresiva; cuando ganaba al Joventut, protestaban porque decían que cometíamos muchas faltas y surgió la frase de que defendíamos a kárate press. Pero la realidad es que la evolución iba hacia allí. Después fui a Joventut, al Barça... donde Solozábal, Epi, Sibilio y dos americanos se repartían casi todos los minutos. No podías hacer el kárate press porque era imposible estar 40 minutos a un ritmo tan alto. Sentabas a Epi y sacabas a Pepe Palacios... y eso propiciaba que la crítica fuera feroz por la innovación; los aficionados estaban habituados a que Epi jugara. Hay que estar muy convencido para hacer algo; es difícil ir contracorriente y aun así seguir insistiendo. Al innovar tienes que creer mucho en lo que haces y esperar la incomprensión del entorno". 

Por último habló de las claves para que nuestra selección haya pasado al primer plano mundial durante la última década: “Ya no se puede decir que los sistemas de trabajo de los balcánicos sean mejores que los nuestros. Así era antes porque tenían jugadores que hacían de todo. Por eso algunos hemos fomentado la versatilidad y la inteligencia en el juego. Y para lograrlo la iniciativa privada es muy importante. El cambio en el baloncesto en España coincide con el nacimiento de la ACB. Pasamos de ser los vigésimos del mundo a los segundos porque se ha trabajado bien en muchos clubes. Y por supuesto la FEB ha sabido gestionar muy bien las selecciones nacionales”.

0 comentarios :

Publicar un comentario